Estamos en pleno periodo vacacional, tal vez muchos estáis ya de vacaciones. Pero se acerca Agosto, el mes de vacaciones por excelencia en España, y seguro que muchos de vosotros (yo incluida) estáis deseando que llegue vuestro merecido descanso. Cuando avistamos las vacaciones a la vuelta de la esquina, en muchas ocasiones hacen su entrada triunfal una serie de síntomas que hacen más cuesta arriba esas últimas semanas: es lo que se conoce como síndrome pre-vacacional.

Es enormemente conocido el síndrome post vacacional, la ansiedad y angustia que nos provoca tener que volver a enfrentarnos a las tareas laborales y las rutinas diarias tras el parón vacacional. Pero de esto ya hablaremos a la vuelta de las vacaciones. Lo que hoy nos ocupa es otro síndrome menos conocido pero que afecta a muchas personas: el síndrome pre-vacacional.

¿Qué caracteriza al síndrome pre-vacacional?

sindrome pre-vacacional: estrés antes de las vacaciones

El síndrome pre-vacacional no es una enfermedad, sino una dificultad de adaptación en un periodo concreto de tiempo en la que nos podemos encontrar algunos de estos síntomas:

  • Ansiedad
  • Preocupación
  • Aumento del cansancio
  • Aumento de la autoexigencia
  • Reducción del rendimiento
  • Falta de concentración
  • Necesidad de dejar cerrados el máximo de temas pendientes.
  • Ante esto, la frase más repetida es «necesito unas vacaciones ya!». La duración e intensidad de los síntomas dependerán de cada persona.

    ¿Cómo reducir el síndrome pre-vacacional?

    Algún avispado dirá “se pasa cogiendo vacaciones”. Pues sí, esa es una de las estrategias que son eficaces. Lo “bueno” de este síndrome es que sus síntomas desaparecen en cuanto nos vamos de vacaciones. Pero como no es fácil adelantar las vacaciones de un día para otro, aquí algunas recomendaciones para mitigar la sintomatología del síndrome pre-vacacional:

    Planifica las tareas pendientes: Con unas semanas de antelación a tus vacaciones, haz una lista de las tareas que son necesarias acabar antes de tus vacaciones y clasifícalas en 4 bloques:
    1) importante – urgente
    2) importante – no urgente
    3) no importante – urgente
    4) no importante – no urgente

    Una vez que las hayas clasificado empieza por orden (del 1 al 4) y ve tachando de tu lista conforme vayas cumpliendo tareas. Si no planificas es más fácil agobiarse porque hay muchas cosas que hacer y sabrás por dónde empezar.

    Si trabajas con más personas, apóyate en tu equipo para conseguir objetivos: delega tareas y si van a quedar temas que necesariamente se tienen que atender o cerrar en tu ausencia negocia con algún compañero o compañera que se ocupe de ellas. Pero recuerda siempre con el compromiso de que ellos/as puedan recurrir a ti cuando vayan a coger sus vacaciones. Si no haces esto, solo obtendrás una vez su colaboración.

    Indica a tus compañeros dónde están las cosas que pueden necesitar en tu ausencia. A veces ayuda utilizar post-it o marcadores para facilitarles el encontrar. Tu orden “lógico” puede no serlo para otros y con esto evitaras que te molesten durante tus vacaciones.

    síndrome pre-vacacional

    Ordena tu espacio de trabajo: El caos físico durante el trabajo hace aumentar la sensación de descontrol. Si tienes tu espacio ordenado te ayudará a ti y a aquellos que colaboren contigo en estos días.

    Avisa a tus clientes con antelación de tus fechas de vacaciones y cuando te vayas también (por ejemplo, por email), dando la opción de contactar con otro compañero/a (en el caso de que los tengas) o contigo para asuntos urgentes durante ese periodo. Puedes programar un aviso de “fuera de oficina” en tu correo de manera que le llegue una respuesta automática a quien te escriba.

    Evita distracciones: se especialmente disciplinado con las distracciones durante estos días, que las salidas al café, a fumar, el whatsapp, etc. no te roben tiempo valioso.

    Mantén la calma, bien organizado se puede llegar a todo lo propuesto. Si surgen momentos de crisis y ves que te agobias, haz una interrupción de un par de minutos, cierra los ojos y respira hondo varias veces para recuperar la calma.

    ¿Crees que estos consejos te pueden ayudar a reducir los síntomas del síndrome pre-vacacional? ¿Crees que te pueden hacer mucho más llevadera la recta final previa a las vacaciones? Si tú tienes alguna otra estrategia adicional, ¡cuéntanosla! El saber, si es compartido ¡es mucho más valioso!

    Laura Gracia Crespo
    Psicóloga en Espacio Mente y Salud